Psilocibes para la ansiedad y la depresión
Psilocibes para la ansiedad y la depresión: evidencia clínica publicada
Hace años que se investiga el potencial de los hongos del género Psilocybe para tratar enfermedades mentales y, más concretamente, se ha generado un cuerpo bibliográfico significativo sobre el efecto de la psilocibina en la ansiedad y la depresión. Si quieres profundizar en qué es exactamente esta sustancia y cómo actúa en el organismo, te recomendamos leer Qué es y para qué sirve la Psilocibina.
En 2006 se publicó el estudio de Griffiths et al. en Psychopharmacology — "Psilocybin can occasion mystical-type experiences having substantial and sustained personal meaning and spiritual significance" — que tuvo un impacto significativo en la comunidad científica y marcó el inicio del renacimiento de la investigación clínica con psicodélicos. Charles R. Schuster, exdirector del National Institute on Drug Abuse, calificó el estudio de "notable por el rigor de su diseño y ejecución, así como por la claridad de sus resultados" (Griffiths, R.R. et al., 2006. Psychopharmacology, 187(3), 268–283).

Albert García-Romeu, investigador de Johns Hopkins que trabajaba en un estudio sobre psilocibina y cesación tabáquica, describió en declaraciones a The Guardian el modelo de terapia asistida por psicodélicos desarrollado por William Richards: "Bill preparaba a la persona para eso [...] Tú los ayudas a integrarlo, y ellos continúan con sus vidas".
El impulso de ese primer estudio de reconocimiento internacional permitió que en diciembre de 2016 se publicaran los resultados de dos ensayos clínicos en el Journal of Psychopharmacology, confirmando el efecto de la psilocibina sobre la depresión y la ansiedad en pacientes con enfermedades graves.

Primer estudio — Ross et al. (2016)
El primer ensayo, publicado por Ross et al. en el Journal of Psychopharmacology, se titula "Rapid and sustained symptom reduction following psilocybin treatment for anxiety and depression in patients with life-threatening cancer: a randomized controlled trial". Según los autores: "Se observó que la psilocibina producía mejoras inmediatas, sustanciales y permanentes de la ansiedad y la depresión, con una disminución de la desmoralización y la desesperación relacionadas con el cáncer". A los 6 meses y medio de seguimiento, entre el 60% y el 80% de los participantes continuaron con una reducción significativa clínicamente de la depresión y la ansiedad (Ross, S. et al., 2016. Journal of Psychopharmacology, 30(12), 1165–1180).

Segundo estudio — Griffiths et al. (2016)
El segundo ensayo, publicado por Griffiths et al. en el mismo número del Journal of Psychopharmacology, documenta que "una sola dosis de psilocibina produjo sustanciales y duraderas disminuciones del estado de ánimo depresivo y de la ansiedad, junto con un aumento de la calidad de vida en pacientes con un diagnóstico de cáncer que ponía en riesgo su vida". La tasa global de respuesta clínica a los 6 meses para el tratamiento de la depresión y la ansiedad rondó el 80% (Griffiths, R.R. et al., 2016. Journal of Psychopharmacology, 30(12), 1181–1197).
En ninguno de los dos estudios se registraron efectos adversos graves. Aproximadamente un 20% de los pacientes experimentaron náuseas, dolores de cabeza y otros síntomas leves que no requirieron intervención médica.
Entre los testimonios de pacientes recogidos en los estudios, Dinah Bazer — paciente con cáncer de ovario y ansiedad severa — describió su experiencia en los términos siguientes: "[La psilocibina] me bañó de amor divino y la experiencia se prolongó durante horas. No tengo otra forma de describir una experiencia tan increíblemente poderosa". Los investigadores documentaron la resolución de la sintomatología depresiva en su caso.

Marco legal y barreras regulatorias
Pese a estos avances científicos, la psilocibina continúa incluida en la Lista 1 de la Convención sobre Sustancias Psicotrópicas de 1971, lo que dificulta que estas investigaciones se materialicen en medicamentos de uso ordinario. La FDA otorgó la designación Breakthrough Therapy a la psilocibina para depresión resistente en 2018, lo que ha abierto un camino regulatorio que podría acelerar el desarrollo de tratamientos aprobados en los próximos años.
El Informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) especifica: "Tampoco los preparados elaborados a partir de plantas que contienen esos ingredientes activos son objeto de fiscalización internacional [...] si bien la JIFE recomienda que los gobiernos consideren la posibilidad de fiscalizar esos materiales a nivel nacional si la situación lo requiere". Esta distinción entre la molécula (fiscalizada) y la planta o hongo (no fiscalizado internacionalmente, con variación según jurisdicción nacional) es relevante para comprender el marco legal en el que opera la investigación y el mercado etnobotánico.
Para comprender mejor el contexto legal, social y científico que rodea a estas sustancias, puedes consultar también nuestro artículo Mitos y realidades de las setas alucinógenas y otras sustancias psicodélicas.
Sobre este contenido
Artículo de Germán Carrera. Revisado y actualizado por el equipo de Edabea. La información clínica está basada en los estudios bibliográficos citados. No constituye recomendación médica. Última actualización: abril 2026.
Referencias bibliográficas
- Griffiths, R.R. et al. (2006). Psilocybin can occasion mystical-type experiences having substantial and sustained personal meaning and spiritual significance. Psychopharmacology, 187(3), 268–283.
- Griffiths, R.R. et al. (2016). Psilocybin produces substantial and sustained decreases in depression and anxiety in patients with life-threatening cancer. Journal of Psychopharmacology, 30(12), 1181–1197.
- Ross, S. et al. (2016). Rapid and sustained symptom reduction following psilocybin treatment for anxiety and depression in patients with life-threatening cancer. Journal of Psychopharmacology, 30(12), 1165–1180.
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