La microdosificación está de moda | EDABEA
por Germán Carrera
En 2012 se publicó el pequeño libro de Ben Sessa, The Psychedelic Renaissance (El renacimiento psiquedélico), en el que este psiquiatra habla sobre el aumento del uso de psicodélicos y su implementación en aspectos tan dispares como la ciencia, la espiritualidad y la creatividad. Para Sessa, hace más de una década ya vivíamos un renacimiento de la psiquedelia. La investigación clínica posterior le ha dado en buena medida la razón.

Poco antes se publicó la Guía del explorador psicodélico (2011), donde James Fadiman introdujo el concepto de "microdosis" de psicodélicos; y todo ello culminó en testimonios como el de Ayelet Waldman y su Qué día más bueno. Tomar LSD en microdosis me cambió la vida (2017).
Recientemente, Edabea fue mecenas de la primera edición de un libro sobre este fenómeno aplicado a las psilocibes: Microdosis de hongos mágicos, de Xosé F. Barge. Lo recomendamos no solo para ponerse al día sobre microdosificación, sino para entender el origen de estos hongos y conocer su historia.
¿Qué es una microdosis?
A grandes rasgos, una microdosis de un psicodélico es una dosis subperceptual — que no produce efectos psicodélicos perceptibles — generalmente definida como aproximadamente la décima parte de una dosis activa. En el caso de los hongos psilocibios, las encuestas de Fadiman y otros investigadores sitúan este rango habitual entre 0,1 y 0,3 gramos de material seco, aunque con variabilidad individual significativa.
La variabilidad es inherente al material y al individuo. Cada espécimen de hongo psilocibio puede tener concentraciones de psilocibina distintas — entre 0,37% y 1,30% del peso seco en Psilocybe cubensis según Stamets (1996) — e incluso diferentes partes del mismo carpóforo presentan proporciones distintas de compuestos activos. Adicionalmente, la sensibilidad individual a la psilocibina varía según factores genéticos, fisiológicos y farmacológicos. Estos factores hacen que la estandarización de la microdosis sea un problema metodológico relevante en la investigación sobre el fenómeno.

El protocolo Fadiman y la investigación sobre microdosificación
James Fadiman, investigador de la Universidad de Sofia (California), documentó en su Psychedelic Explorer's Guide (2011) un protocolo de microdosificación que se convirtió en referencia de facto para los participantes de sus encuestas posteriores. El protocolo describe la administración de una microdosis cada tres días — día de toma, dos días de descanso — con el objetivo de evitar el desarrollo de tolerancia, documentada con psicodélicos serotoninérgicos tras administraciones repetidas cercanas en el tiempo.

El estudio más riguroso publicado hasta la fecha sobre microdosificación con psilocibina es el ensayo controlado aleatorizado de Szigeti et al. (2021, eLife), que utilizó un diseño de autoexperimentación con placebo para evaluar los efectos reportados por microdosers. Los resultados mostraron mejoras en bienestar psicológico, atención y creatividad autoreportadas, aunque el efecto placebo fue significativo y los autores concluyen que se necesitan estudios más rigurosos con muestras mayores para establecer la eficacia real de la microdosificación.
Los efectos adversos documentados en las encuestas de Fadiman y en el estudio de Szigeti et al. incluyen episodios de ansiedad, nerviosismo, dificultad para concentrarse y, en algunos participantes, efectos perceptivos no deseados — lo que sugiere que incluso en el rango subperceptual la respuesta individual puede ser muy variable.

Duración de los ciclos y consideraciones sobre el uso continuado
Los ciclos de microdosificación documentados en encuestas varían considerablemente — desde semanas hasta varios meses — con períodos de descanso entre ciclos. La investigación disponible no establece aún con suficiente evidencia qué duración de ciclo produce mejores resultados ni qué riesgos puede asociarse al uso prolongado. Este es uno de los principales vacíos de la literatura actual sobre microdosificación.
La racionalidad detrás de los períodos de descanso — además de evitar la tolerancia — es coherente con la hipótesis de que los psicodélicos actúan como facilitadores de un proceso de reorganización cognitiva que requiere tiempo de integración. Esta hipótesis, aunque razonable desde la neurociencia cognitiva, no está todavía suficientemente contrastada en el contexto específico de la microdosificación.

Daño comparado de distintas sustancias psicoactivas — bioquímico, fisiológico y psiquiátrico — para usuarios y sociedad. Fuente: Independent Scientific Committee on Drugs (Reino Unido).
Reducción de riesgos y población de riesgo
Las encuestas de Fadiman y los estudios publicados documentan una prevalencia mayor de efectos adversos en personas con antecedentes de trastornos mentales — ansiedad, depresión, psicosis — incluso cuando estos son de carácter leve o moderado. La paradoja aparente de que personas con trastornos mentales sean también quienes más reportan buscar la microdosificación como herramienta terapéutica hace que la reducción de riesgos en esta población sea especialmente relevante.
La comunidad científica es unánime en recomendar que cualquier persona con antecedentes de trastornos del espectro psicótico — esquizofrenia, trastorno bipolar con episodios maníacos, historial de psicosis — evite el uso de psicodélicos, incluidas las microdosis, dado el riesgo documentado de precipitación de episodios. Para el resto de la población, la consulta con un profesional de la salud mental antes de iniciar cualquier protocolo de microdosificación es la recomendación estándar de los investigadores del campo.
Este artículo no pretende alentar el consumo de microdosis, sino informar sobre el estado de la investigación y el fenómeno cultural de la microdosificación desde una perspectiva de reducción de riesgos. Para profundizar en el tema, recomendamos Microdosis de hongos mágicos, de Xosé F. Barge.
Referencias bibliográficas
- Fadiman, J. (2011). The Psychedelic Explorer's Guide. Park Street Press.
- Stamets, P. (1996). Psilocybin Mushrooms of the World. Ten Speed Press.
- Szigeti, B. et al. (2021). Self-blinding citizen science to explore psychedelic microdosing. eLife, 10, e62878.
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