Dimetiltriptamina (DMT) Uso ancestral y contemporáneo | EDABEA

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La dimetiltriptamina (DMT) es un alcaloide indólico de la familia de las triptaminas presente de forma natural en numerosas plantas y en pequeñas cantidades en tejidos de mamíferos. Es el componente psicoactivo principal de la ayahuasca — la preparación ceremonial amazónica que combina plantas ricas en DMT con inhibidores de la MAO de origen vegetal — y ha sido utilizada en contextos rituales y espirituales por pueblos indígenas de América del Sur durante siglos. Este artículo describe los usos tradicionales documentados de la DMT, su contexto arqueológico e histórico, y el estado actual de la investigación científica sobre la molécula. Para una descripción detallada del potencial terapéutico de la DMT en investigación clínica contemporánea, puedes consultar nuestro artículo sobre DMT y su potencial terapéutico.

Selva amazónica — entorno de origen de las plantas ricas en DMT utilizadas en la tradición ayahuasquera


La DMT en la tradición etnobotánica amazónica

El uso ritual de plantas ricas en DMT en la cuenca amazónica está documentado por fuentes etnohistóricas y arqueológicas que preceden en siglos al contacto europeo. Pueblos como los Shipibo-Conibo, los Ashaninka, los Shuar y otros grupos de la Amazonía occidental han integrado la ayahuasca en sus sistemas de conocimiento tradicional como herramienta de diagnóstico, curación y comunicación espiritual. En estos contextos, la preparación y administración de la ayahuasca es competencia de especialistas — los curanderos o ayahuasqueros — que poseen un conocimiento botánico y ritual acumulado durante generaciones.

En la cosmovisión de estas tradiciones, la ayahuasca no es una sustancia recreativa sino una herramienta de acceso al conocimiento dentro de un sistema cosmológico estructurado. Su uso está enmarcado en protocolos ceremoniales específicos — dietas previas, intenciones, cánticos (ícaros), contexto comunitario — que forman parte inseparable de la práctica.

Preparación ceremonial de ayahuasca en contexto amazónico tradicional


Evidencia arqueológica del uso de DMT

La evidencia arqueológica del uso de sustancias psicoactivas ricas en triptaminas en América del Sur es significativa y geográficamente diversa. Se han encontrado tubos para inhalar rapé con trazas de alcaloides triptamínicos datados en aproximadamente 4.000 años en el noroeste de Argentina — la región de San Pedro de Atacama — asociados a contextos funerarios y rituales. En zonas de la costa venezolana y las Antillas se han documentado artefactos similares relacionados con el consumo de plantas del género Anadenanthera, ricas en bufotenina y DMT.

Estas evidencias demuestran que el uso de plantas con contenido en triptaminas no estaba limitado a una sola cultura o región geográfica, sino que formaba parte de un amplio complejo ritual distribuido por gran parte de América del Sur y el Caribe precolombino (Schultes, R.E. & Hofmann, A., 1979. Plants of the Gods. McGraw-Hill).


El redescubrimiento occidental y la investigación del siglo XX

El interés científico occidental por la DMT comienza en la primera mitad del siglo XX, cuando el etnobotánico Richard Evans Schultes inicia la documentación sistemática de las plantas psicoactivas amazónicas. En 1946, el químico brasileño Oswaldo Gonçalves de Lima aisló DMT por primera vez a partir de Mimosa hostilis. La síntesis química fue realizada por Manske en 1931, anterior al aislamiento natural.

En 1956, el psiquiatra húngaro Stephen Szára administró DMT sintetizada a voluntarios y publicó los primeros estudios clínicos sobre sus efectos farmacológicos, estableciendo su actividad sobre el sistema nervioso central. En la década de 1960, la DMT se incluyó en el marco de la investigación psicodélica que tenía lugar en universidades norteamericanas y europeas, hasta que la Convención de Psicotrópicos de 1971 paralizó prácticamente toda la investigación clínica con sustancias de este tipo durante décadas.

Alexander Shulgin, aunque más conocido por su trabajo con feniletilaminas, también documentó y analizó la DMT en sus trabajos sobre triptaminas, contribuyendo a la caracterización farmacológica del compuesto en el contexto de la investigación psicodélica de los años 70 y 80.

Investigación científica sobre DMT y psicodélicos


Mecanismo de acción y farmacología

La DMT actúa principalmente como agonista de los receptores serotoninérgicos 5-HT2A del sistema nervioso central — el mismo mecanismo que comparten otros psicodélicos clásicos como la psilocibina y el LSD (Nichols, D.E., 2016. Pharmacological Reviews, 68(2), 264–355). A diferencia de la salvinorina A — que actúa sobre receptores opioides kappa — o de la mesembrina — que actúa sobre el transportador de serotonina —, la DMT es un psicodélico serotoninérgico clásico en términos de mecanismo.

La DMT oral no es activa sin inhibición previa de la enzima monoaminooxidasa (MAO), que la metaboliza rápidamente antes de que alcance el sistema nervioso central. En la preparación de ayahuasca, los alcaloides beta-carbolínicos de Banisteriopsis caapi — harmina, harmalina, tetrahidroharmina — actúan como inhibidores reversibles de la MAO, permitiendo que la DMT ingerida por vía oral sea activa y produzca efectos prolongados de 4 a 6 horas (Callaway, J.C. et al., 1999. Journal of Analytical Toxicology, 23(7), 524–532).


La ayahuasca en el contexto contemporáneo

En las últimas décadas, la ayahuasca ha trascendido su contexto amazónico original y se ha extendido a contextos urbanos en América Latina, Europa y América del Norte, tanto en formatos de turismo chamánico como en centros de retiro o en comunidades religiosas sincréticas como el Santo Daime y la União do Vegetal — iglesias brasileñas que utilizan la ayahuasca como sacramento y cuyo uso ha sido reconocido legalmente en Brasil y en algunos países europeos.

Este proceso de globalización ha generado debates sobre la apropiación cultural, la seguridad de las ceremonias fuera de contextos tradicionales y la sostenibilidad de la demanda de plantas como Banisteriopsis caapi y Psychotria viridis. En Edabea trabajamos con una selección de ingredientes botánicos para ayahuasca comercializados exclusivamente como material de colección botánica e investigación etnobotánica.

Banisteriopsis caapi — liana amazónica componente de la ayahuasca


Investigación clínica contemporánea

El renacimiento de la investigación científica con psicodélicos desde 2006 ha incluido a la DMT entre las moléculas de interés. Investigadores del Imperial College London han publicado resultados preliminares de ensayos con DMT intravenosa en combinación con psicoterapia para depresión resistente. La empresa Small Pharma completó ensayos de fase I/IIa con resultados que han generado interés regulatorio. La investigación está actualmente en fases I y II — sin indicaciones terapéuticas aprobadas para uso generalizado fuera de contextos de investigación controlada (Carhart-Harris, R.L. et al., 2016–2023. Imperial College London Centre for Psychedelic Research).

Para una descripción detallada del estado actual de esta investigación y los mecanismos propuestos, puedes consultar nuestro artículo sobre DMT y su potencial terapéutico.


Situación legal

La DMT está clasificada como sustancia psicotrópica en la mayoría de marcos legales internacionales desde la Convención sobre Sustancias Psicotrópicas de 1971. La situación de las plantas que la contienen varía según la jurisdicción — en algunos países las plantas ricas en DMT son legales mientras que la molécula aislada está controlada. Es responsabilidad del comprador verificar la normativa aplicable en su lugar de residencia. Los productos de Edabea se comercializan exclusivamente como material de colección botánica e investigación etnobotánica.


Sobre este contenido

Artículo elaborado por el equipo de Edabea con carácter divulgativo e histórico. La información etnobotánica y farmacológica está basada en las fuentes bibliográficas citadas. No constituye recomendación de uso ni promueve el consumo de ninguna sustancia. Última actualización: abril 2026.


Referencias bibliográficas

  • Callaway, J.C. et al. (1999). Pharmacokinetics of hoasca alkaloids in healthy humans. Journal of Analytical Toxicology, 23(7), 524–532.
  • Carhart-Harris, R.L. et al. (2016–2023). Imperial College London Centre for Psychedelic Research.
  • Nichols, D.E. (2016). Psychedelics. Pharmacological Reviews, 68(2), 264–355.
  • Schultes, R.E. & Hofmann, A. (1979). Plants of the Gods. McGraw-Hill.

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